LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL SUPERARÁ A LA HUMANA EN LA MEDIDA EN LA QUE LA HUMANA SE VEA ATROFIADA
Las revoluciones tecnológicas, que hacen posible el avance de la civilización, han creado tantas fragmentaciones en el pensamiento (pragmáticos y éticos), que para que se instauren han tenido que irrumpir de forma abrupta. Una obligada adopción que beneficia a una cúspide y esclaviza al resto, lo que siempre termina por crear barreras que hacen que la tecnología sea considerada como un arma de doble filo y, en muchos casos, una terrible amenaza.
En pleno apogeo de la cuarta revolución industrial, la digital, sigue resonando con fuerza la pregunta del matemático británico Alan Turing: ¿Qué significa pensar? Si le damos a una máquina la capacidad de generar pensamiento propio ¿podrá la máquina reemplazar al ser humano?
Turing, fue un lógico matemático, pionero en informática, inteligencia artificial y biólogo matemático. Durante su época de estudiante, en Cambridge, se hacía preguntas sin respuesta.
En 1936, con 24 años, publicó un artículo que contenía los textos fundacionales de la ciencia de la computación. Su postulado era el de una máquina abstracta que leía símbolos con una cinta infinita que podía interpretarlos según reglas determinadas y producir resultados.
Fue un experimento mental. Alan Turing, era matemático abstracto, su talento era el razonamiento lógico. Turing, usó su talento de matemática abstracta para descifrar los códigos encriptados de los nazis en 1944, hecho por el cual la II Guerra Mundial se acortó dos años.
Afirmó que hay preguntas que ninguna máquina puede responder y con ello postuló la evidencia científica de la existencia de Dios. El científico, sentó la base de la arquitectura conceptual de Internet, que, basándose en el Teorema de Descartes, aparta lo incorrecto para hallar la respuesta correcta. Hoy, los exploradores de Internet están programados con código booleano, basado en ese teorema.
En 1948, Alan Turing, anticipó el desarrollo de la inteligencia artificial y las redes neuronales artificiales.
SINGULARITY
En 1950, Alan Turing, diseñó el juego de la imitación donde un evaluador humano debe decidir si está hablando con una máquina o con un humano. Si el evaluador no sabe identificar la máquina, entonces, la máquina habrá superado la prueba, porque produce comportamiento indistinguible del pensamiento. Es la herramienta de seguridad CAPTCHA que actualmente se usa en Internet para identificar si se está tratando con un humano o con un bot.
En ese mismo año, hizo la predicción de que el test sería superado un siglo después, o sea para 2050, pero el test lo superó en 2014 el chatbot Eugene Goostman. En sus cálculos, Turing no incluyó un factor decisivo en la batalla hombre-máquina, el de que mientras que la máquina estaba siendo entrenada, el ser humano se iba atrofiando.
La eclosión del consumo de psicotrópicos en la década de los años sesenta en adelante y las terribles secuelas de las guerras mundiales pueden haber reducido la capacidad de razonamiento colectivo, un estado de shock globalizado en 2020 con el confinamiento por Coronavirus, una parálisis que aún tiene a una sociedad o totalmente incrédula o radicalmente fanática con menos agudeza mental o razonamiento lógico.
Turing, fue considerado una posible amenaza para la seguridad nacional, pero, paradójicamente no fue por sus invenciones, si no por sus inclinaciones. Fue condenado por indecencia grave debido a sus inclinaciones homosexuales. Fue sometido a terapia de conversión (castración química basada en tratamiento de estrógeno, una mutilación hormonal forzada), lo que le causó desarrollo de mamas y una depresión crónica. Murió en 1954 por haberse comido una manzana con cianuro.
Alan Turing construyó la mente artificial ¿Qué significa pensar?

Cecilia Rodríguez Martínez
CEO & CMO ADVISORS CONSORTIUM TECH










