En el campo científico, el romance entre derivadas para calcular curvas o senos y cosenos para hallar la hipotenusa, nunca fue tan apasionante como el cálculo del infinito. Será por lo de que cuando en una fórmula o solución en las que aparece el infinito, se tiende a descansar aliviados por parar el cálculo.
Fue el científico alemán, Georg Cantor quien introdujo el infinito en el cálculo, para dar solución al problema completo de contar sin fin. Incluso, una solución para cuando se deba restar ♾️-♾️…
Así la maravillosa regla del infinito muestra:
♾️+♾️=♾️
♾️+K=♾️
K-♾️=-♾️
♾️-♾️=INDETERMINADO
Hay infinitos más grandes que otros. Infinitos numerables (los que podemos contar) y números reales (los derivados de todos ellos)
EL CIELO ES INFINITO: con esta afirmación, muchos teóricos y filósofos divagaban para encontrarle una explicación a lo que aún no tenía respuesta. Quizá, en el futuro, cuando se hallen esas respuestas, sigamos queriendo plantear otras cuestiones de infinitas respuestas.
FÍSICA CUÁNTICA Y EL INFINITO
La física cuántica es tan compleja que, sorprendentemente, es la solución a lo que la humanidad lleva años sin resolver.
Estudia la naturaleza a escala atómica y subatómica: moléculas, átomos y componentes electrones, protones, neutrones, quark, gluon…
«En física cuántica, en el mundo subatómico, el proceso de medir altera lo que medimos. Cuando uno mide, uno observa algo y lo modifica».
Jose Ignacio Latorre, catedrático de física teórica Universidad de Barcelona.
El fotón choca con el electrón y lo altera. En el mundo de lo ultra pequeño, el nano mundo, se habla de probabilidad de tiempo y espacio. Es decir, nada es preciso, solo probable.
Se cuestionan las incertidumbres por infinidad de posibilidades, pero gracias a esta compleja rama de la ciencia, se han podido hacer relojes atómicos responsables del funcionamiento del GPS, además, del láser, la resonancia magnética…
Estos hallazgos exponenciales están provocando la segunda ola cuántica por la manipulación de partículas aisladas: diseñar medicamentos, la singularidad robótica o, incluso, la tele transportación de partículas.
La física cuántica está tan apegada al concepto de infinito por su propio comportamiento anarquista al tiempo que preciso, complejo al tiempo que completo y tan maravilloso que hace volar la imaginación.
Por supuesto que este cambio de paradigma de la física tradicional no tendría sentido sin el adecuado desarrollo de súper computadoras que fueran capaces de realizar estos cálculos infinitos.
El desarrollo de estas súper máquinas es lento, pues para poder crearlas hacen falta crear primero las unidades de medida cuántica: QUBITS o QUANTUM BIT, la unidad de medida de la computación cuántica.
Aunque pareciera ciencia ficción, de hecho, es metafísica (más allá de la física) el qubit cambiará la forma en la que se construirá el futuro. Solo eso. Es el comportamiento que lo hace estar en todas partes al mismo tiempo y eso, aunque parezca surrealista, será la forma en la que se desarrollará el mundo antes de 2050.

Cecilia Rodríguez Martínez
CEO & CMO ADVISORS CONSORTIUM TECH